Noviembre y diciembre 2020

No existe una fuerza más poderosa, después del amor, que el odio. Pero es una fuerza maligna que debilita al que lo siente impidiéndole llevar una existencia feliz. El odio no es sólo una debilidad del que odia (“toda ferocidad viene de la debilidad”, decía Séneca citando a alguien que ya no puede recordar. De mi memoria escribiré otro día) es también una gran pérdida de tiempo. Y si es el tiempo un regalo que no nos pertenece a ninguno  ya que nadie puede controlarlo, tampoco aquellos que tanto tienen y pueden comprarlo todo ¿quiénes son realmente los millonarios? Los que no odian… a mí no me cabe ninguna duda.

Creonte: un enemigo jamás se vuelve amigo, ni siquiera al morir.

Antígona: yo no nací para compartir odio, sino amor.

Antígona. Sófocles (441 a.C.)

Feliz Navidad y Feliz 2021.